Todo sobre la Meditación

¿Qué es la Meditación?

La Meditación es una acción que pasa por la concentración de una persona en un pensamiento, un objeto o su propia consciencia. A esta práctica se le atribuyen diferentes beneficios físicos y espirituales; y por ello ha sido empleada a lo largo de la historia por seres humanos de diversas civilizaciones.

Teniendo en cuenta la relación de esta disciplina con las corrientes religiosas occidentales, como el cristianismo, hay que diferenciar entre la meditación, que no implicaría ningún pensamiento religioso; y la contemplación, que sí que tiene significados espirituales o religiosos. Es decir, la meditación pasaría simplemente por poner en orden los pensamientos; mientras que la contemplación podría implicar la oración.

Como veremos más adelante, existen diferentes tipos de meditación, aunque todas ellas suelen tener rasgos comunes. Así por ejemplo, en todos los casos se suele producir un alto grado de concentración, lo cual provoca que la persona se libere de sus actividades habituales y se centre, o bien en Dios (en el caso de que haya implicaciones religiosas) o bien en algún pensamiento; o bien en sí misma. 

Otro rasgo común es que la meditación suele desembocar en la liberación de la mente, que se disuelve y se emancipa de los propios pensamientos. Por último, por lo general, en la meditación, el individuo se centra exclusivamente en un único objeto, que puede ser la respiración o la repetición de diversos vocablos, por ejemplo. Esto también se da de forma común en las diferentes modalidades de esta disciplina.

Como ya hemos remarcado, además de los propósitos religiosos que persiguen varios tipos de meditación, esta disciplina está especialmente indicada para el mantenimiento o la mejora de la salud tanto mental como física. En ocasiones aisladas, incluso, puede utilizarse para responder a preguntas universales o pensamientos únicos. Asimismo, recientes estudios afirman que la meditación ayuda a reforzar al sistema inmunitario, así como a mantener la concentración y, sobre todo, la memoria. Por otra parte, la meditación es una parte muy importante del yoga y, como tal, ha de ser estudiada independientemente.

La psicología ha estudiado numerosas técnicas de meditación, hasta el punto que los terapeutas suelen recomendar este tipo de técnicas a sus pacientes, desde las más tradicionales y pragmáticas; hasta otras desarrolladas por ellos mismos. En este caso, estos terapeutas suelen centrarse en la respiración como nexo de unión entre el estado de ánimo, el físico y la mente. Los beneficios de la meditación llegan a ser especialmente positivos en algunos casos de estrés, pero la práctica de la misma no se suele recomendar para pacientes de enfermedades mentales.

Además de para combatir el estrés, la meditación también es especialmente recomendable en situaciones de ansiedad, pues ayuda a dominar y controlar el carácter; y facilita la consecución de objetivos y el desarrollo de nuevas motivaciones. La adecuación de la respiración y de nuestras posturas también beneficiará nuestra salud general, pues reactivaremos nuestro organismo y conduciremos a nuestro metabolismo al funcionamiento adecuado. Los cambios propiciados por la meditación pueden tener lugar de diferentes formas en cada persona e incluso pueden producir modificaciones radicales de carácter o de forma de ser o actuar.

 

¿Cómo Meditar Correctamente?

La meditación es una práctica en la que podremos ir progresando poco a poco y, aunque al principio nos cueste, llegará un momento en el que podamos practicarla en cualquier lugar, independientemente de lo que suceda a nuestro alrededor. 

Al comenzar a meditar, tendremos que buscar un lugar relajado y tranquilo, en primer lugar. Una vez encontrado, nos sentaremos en el suelo y trataremos de relajarnos totalmente, tanto el cuerpo como nuestros brazos y nuestras piernas. Cuando hayamos encontrado esa relajación de la que hablamos, tendremos que concentrarnos totalmente en nuestra respiración, a medida que los pensamientos van desapareciendo de nuestra cabeza y ésta en un estado de relajación máxima. 

En cualquier caso, es importante tener en cuenta que los resultados no llegan de inmediato y que serán necesarias muchas sesiones de meditación hasta que empecemos a experimentar los aspectos positivos de la meditación.

 

Efectos Positivos de la Meditación

Tal y como ya hemos mencionado, la meditación se traducirá con el paso del tiempo en beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente. Algunos de ellos los notaremos en el día a día; y otros los iremos descubriendo mediante el cambio que experimentará nuestro cuerpo, carácter o forma de ser.

Entre los beneficios que advertiremos de una mayor forma  se encuentra la clara mejora en la atención, la concentración y la relajación que sentiremos cuando meditemos, así como el alivio de la fatiga, el estrés y la ansiedad; y la mejora de nuestras habilidades cognitivas. Además de esos beneficios, que son más fáciles de detectar, la meditación ayudará a que estemos más preparados para aguantar el dolor y reducirá nuestras posibilidades de sufrir un ataque cardíaco. Por otra parte, está demostrado que la meditación aumenta el grosor del cerebro, fortaleciéndolo.

Más allá de estas mejoras, no podemos olvidar otros beneficios inmateriales que obtendremos, como el fomento de nuestra autocomprensión o el desarrollo de nuestra conciencia y nuestro pensamiento creativo y espiritual. Pero, una vez más, hay que remarcar que no debemos esperar que esto suceda de un día para otro. Es necesario tener paciencia y no obsesionarse con ello, pues puede que en el caso de que estemos muy pendientes de estos beneficios éstos terminen por no llegar nunca.

comments powered by Disqus